Hola, soy Pili, y he sido la encargada de la guardería durante casi diecisiete años
Hola, soy Pili, y he sido la encargada de la guardería durante casi diecisiete años. Y ahora os voy a contar un poco cómo se formó esto…
Fuimos un grupo de madres, por mediación de una asistenta que era de Extensión Agraria, y nos propuso, como aquí no teníamos nada, hacer una guardería, nos juntamos un grupo de madres, fuimos a verla a un pueblo, nos gustó, y luego fuimos a ver cómo la podíamos formar, no teníamos ningún local, aquí en el pueblo no había nada, entonces solicitamos al ayuntamiento que nos dejase dos habitaciones que tenían la parte de arriba, que no se utilizaban. No les gustaba mucho a la mayoría de los concejales, porque era estar en el ayuntamiento, pero al final, cuando nos vieron en el pleno al grupo de madres que queríamos hacerla, dieron el visto bueno, estuvimos allí en dos habitaciones durante un año, mientras tanto estuvimos buscando local. Y el señor Florencio Fernández nos cedió este local, que era un granero, pero claro, todo lo tuvimos que arreglar, entonces colaboró, prácticamente cada uno lo que pudo, todo el pueblo
¿Dónde estaba la guardería?
esto donde estoy ahora, era la luna que se ha llamado siempre, pusimos ahí donde está el arco una puerta con barrotes para que los niños no saliesen, y luego adecentamos todo el local, el que era albañil, trabajo de albañil, el que era electricista de electricista, el que era fontanero, las madres de peón de albañil, Marisa Cucalón fue la que se encargó de ser de peón de albañil del escayolista, y como ella, otras muchas madres, y los padres prácticamente. El que sabía hacer algo, nos lo trajimos las mujeres aquí a nuestros maridos.
En 1980 empezamos, primero en el ayuntamiento y estuvimos como un año, año y medio, mientras se habilitó el local, y luego el día 7, no me acuerdo por la fecha, porque era el cumpleaños de Olga, que fue la que estuvo antes que yo en la guardería, fue la hermana de Marisa, que fue la primera, y fue el día de su cumpleaños, hicimos una inauguración por todo lo alto, o sea que nos adelantó todo el dinero Florencio Ferrandez para hacer toda la obra, nos dejó el local, no pagábamos ni agua, ni luz, ni alquiler, nos dejó el dinero, nos pagó todos los materiales y se los fuimos pagando poco a poco, porque hicimos rifas, porque no teníamos nada, ni un céntimo, ni subvenciones, ni nada.
¿Después de la guardería hiciste alguna otra cosa?
No he hecho más que acudir a todas las cosas que han sacado para aquí, a la educación de adultos, me he sacado certificados de jardinería, de sanitario, de jardín de infancia, tengo la titulación de FP1, de todo eso.
¿Qué tiene de bueno vivir y trabajar en Pastriz?
Es muy tranquilo, se está muy bien, hay mucha seguridad, gracias a Dios. Yo animaría a que se viniesen a vivir aquí, porque están seguros, tranquilos, con servicios y con la gente súper. Aquí nadie es “folastero”, aquí se dice que es forastero porque no has nacido aquí, pero el 95% de la gente ni es racista, ni habla de… se hacen muy bien y esto de decirte hola por la calle a todos los que ves, para mí eso me da… estoy súper contenta de vivir en Pastriz.
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