Ellas son María Aranzazu y Ana Belén Gracia, esteticién y peluquera en Pastriz.
Hola, soy Arantxa, vivo aquí en Pastriz y en Montañana, en los dos sitios. Vimos la necesidad de montar un gabinete de estética, porque solo la peluquería, la gente demandaba algo más, y entonces montamos la estética, y yo me dedico más a la estética y Ana, mi hermana, se dedica más a la peluquería. De vez en cuando le ayudo un poquito, pero la necesidad en esos momentos era, que la gente nos pedía más las cosas de estética, pues limpiezas de cutis, pedicuras, manicuras, depilaciones, tenemos máquina de rayos UVA, que la montamos al principio de abrir el negocio, porque era algo que vimos la necesidad de hacerlo, y la verdad que muy bien, que estamos muy contentas, nos viene gente de la Puebla de Alfindén, de Zaragoza, de aquí de Pastriz, damos el servicio a la gente de aquí.
¿Has encontrado alguna barrera en tu trabajo por ser mujer?
No he tenido muchas barreras, lo único que me ha pasado alguna vez, que cuando vienen los caballeros, vienen con vergüenza, no quieren venir a hacerse los pies, porque les da apuro, y luego ya cuando vienen, repiten siempre, ninguno se queda sin repetir
¿Cómo compaginas el trabajo con la vida familiar?
pues mira, al principio, cuando empecé a trabajar, había ratos que me bajaba a trabajar, y cuando me demandaba mi hija la teta, pues o me la bajaban, o tenía que subir entre cliente y cliente, tenía que subir a darle el pecho, y la verdad es que tuve ayuda de mi madre, de mi marido, de mi hermana, y lo lleve bastante bien. Aliona también fue muy buena, porque ella siempre ha bajado, y… ¿mamá puedo entrar? ¿puedo estar?
Y entonces siempre le he dicho que es el trabajo, y que ella no puede entrar.
¿Qué dirías a otras mujeres que quieran emprender en Pastriz?
Os animo a que montéis un negocio en Pastriz, es algo que es satisfactorio, estamos agradecidos de la gente que viene, que nos da su apoyo, y la verdad es que os animo a que montéis un negocio, que sepáis que al principio es algo duro, que tenéis que tener muchas ganas, y emprender todo que podáis, y que luego tiene su recompensa.
Puedes ver el reportaje completo de Pastriz AQUÍ
Hola, soy Ana, la peluquera de Pastriz, desde hace 28 años que monté aquí la peluquería, en mi pueblo, de toda la vida. Llevo 35, 36 años en el mundo de la peluquería, y eso, estoy muy ilusionada.
¿Cuál es tu vínculo con el mundo rural?
Yo soy de Pastriz, de toda la vida, y a mis padres, sus familias, los abuelos ya eran de aquí, descienden de la Alfranca, y ya se vinieron a vivir aquí a Pastriz, cuando el pueblo se hizo, ya todas las casas, y entonces pues vengo de una familia muy conocida, de los Tabuencas, de los Gracia, por parte de mi padre, Gracia, y por parte de mi madre Tabuenca.
¿En qué punto se encuentra tu proyecto?
En pleno desarrollo, es verdad que ha venido muchísima gente a vivir, entonces he captado con mucha gente, y entonces pues vienen a la pelu, pues habitualmente, más luego pues las abuelitas de toda la vida, que las pobresicas, pues ya algunas van desapareciendo, pues es que siempre se recicla con sus nietos, o los hijos. Y luego pues eso, que me muevo, voy por casas, voy por las residencias, la residencia de aquí, bueno, que me muevo, entonces en pleno crecimiento
¿Has encontrado alguna barrera en tu trabajo por ser mujer?
La verdad, con los abuelos muchísimas, y de hecho es que es verdad, los abuelos, no queríamos que les cortara el pelo, los barberos de toda la vida, entonces me decían, ¡uy! una chica cortando el pelo, y entonces cuando ven el resultado, que he utilizado la navaja, que he utilizado, y encima, que les hablo, el diálogo, les corto las cejas, que les acicalo muy bien, entonces dicen, entonces te lo has ganado. Pero es duro, o sea, porque ya te ponen ellos, pero lo demás, pues siempre intento sortear esas pequeñas barreras.
¿Cómo afecta tu proyecto a la economía y tejido social?
Pues creo que afecta bastante, porque de hecho, los pueblos cada vez van desapareciendo, porque no hay servicios, entonces, hablamos de peluquería, pero podemos hablar perfectamente de carnicerías, de alimentación, de lo que sea, si no los hubiera, la gente se iría de aquí, y entonces no vendría más gente, con lo cual, está muy bien que el hecho de que no se tengan que quedar, ni desplazar a peinarse, el hecho de que es un servicio de lavado de cabeza, de higiene para la gente mayor. Es que para la gente mayor, el hecho de que hay una peluquería aquí, lo tienen facilísimo, pero muy fácil porque, lógicamente, tienen todo el bienestar. Higiénicamente para ellas, les va súper bien, es un mundo en el que la simpatía, el hablar, el desahogo, porque claro, cuántas te hablan de su vida, bueno.
¿Qué dirías a otras mujeres que quieran emprender en Pastriz?
Pues desde aquí animo a todas las mujeres, pero al cien por cien, a que vengan a Pastriz, y que emprendan cualquier tipo de negocio, porque la verdad es que les va a causar un cien por cien de libertad, de una sensación de explosión, de estar consigo mismas.




