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Entrevista a Susana Diez de Épila

Mi vínculo con el mundo rural es que yo para empezar ya nací en un pueblo

Era un pueblo muy pequeñito y había muy poquitos habitantes y nací de hecho en la casa, yo no he nacido en un hospital, nací en la misma casa donde vivíamos.

¿Cómo surgió la idea de este proyecto?

La idea surgió porque todas las noches paseábamos y veíamos el cartel de que el antiguo negocio, que era una pastelería, estaba cerrado. Entonces decidimos: ¿por qué no mirarlo? Y, si nos convencía, montar una cafetería de especialidad, algo que no había en el pueblo. Lo que queríamos era ofrecer un servicio distinto, para que la gente no tenga que desplazarse para tomarse un buen café o disfrutar de algo diferente a lo que hay aquí.

¿En qué punto se encuentra este proyecto?

Está recién empezando. Llevamos 13 meses; el día 21 hizo 13 meses desde que comenzamos, y yo creo que tiene muy buen futuro. Considero que va en crecimiento y que nuestro proyecto siempre ha estado pensado como algo para jubilarnos aquí, y esperamos que así sea.

¿Has encontrado alguna barrera en tu trabajo por ser mujer?

En ese aspecto no he encontrado ninguna barrera. Las únicas dificultades que me he podido encontrar, pero no por el hecho de ser mujer, han sido la burocracia, el papeleo, las licencias y los permisos. En el plano económico, ha sido un proyecto que ha requerido una inversión considerable, y en ese sentido no hay muchas ayudas. La única ayuda que hemos encontrado ha sido una subvención que hemos solicitado a Fedivalca, procedente de los fondos LEADER, y actualmente está en trámite.

¿Cómo afecta tu proyecto a la economía y tejido social?

Creo que afecta de forma positiva, ya que es algo que contribuye al crecimiento del pueblo. El hecho de que haya puertas abiertas, establecimientos y negocios hace que el pueblo avance y tenga más vida. Además, en alguna ocasión ya se ha generado algún puesto de trabajo puntual durante las fiestas, en los que hemos contratado a mujeres.

Con este proyecto queríamos crear un espacio, mejor dicho, abrir un lugar donde la gente pueda tener un punto de encuentro, charlar y, en definitiva, desconectar de la rutina del día a día.

¿Qué dirías a otras mujeres que quieran emprender?

Además, Épila es un pueblo en el que merece la pena vivir, ya que cuenta con muchos servicios, como el ambulatorio con urgencias. Sin embargo, quizá faltan más tiendas, por ejemplo de ropa.

Animaría a cualquier persona que quiera emprender a montar un negocio aquí, ya que sería muy positivo para que el futuro del pueblo siga creciendo.

Puedes ver el reportaje completo de Épila AQUÍ

diez.café

DIEZ.CAFÉ

Dirección. C. García Gómez, 18 – 50290 Épila (Zaragoza)
Teléfono. 976 211 916

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